En 1963, Rosans, un pueblo de los Altos Alpes despoblado por el éxodo rural, acogió a los harkis obligados a abandonar Argelia por haber apoyado a Francia durante la guerra de Argelia. Una treintena de familias se instalaron entonces en un campamento al pie de Rosans. Casi medio siglo después de esta llegada, los harkis de primera y segunda generación y los rosaneses nativos cuentan sus experiencias de este choque de culturas, a menudo doloroso, a veces feliz. La barrera del idioma, la diferencia de religión, la vida en el cuartel durante 14 años, el desempleo, constituyen otros tantos obstáculos que hay que superar para ser aceptados y luego lograr un enriquecimiento mutuo. Enriquecida con imágenes de archivo para explicar el contexto histórico de la época, la película busca sobre todo expresar sentimientos y cosas no dichas.