Hace mucho tiempo el mundo tenía bosques y las ciudades tenían árboles en las veredas. Cerca del año 2048 todo se quemó, el mundo se quedó sin árboles y sin oxígeno. Ahora, la humanidad debe abandonar la tierra o morir ahogada. Diana, una bióloga de 78 años, recuerda los últimos días del bosque de Caldén en La Pampa, y la historia de Miguel, un campesino que ha tomado la misión de proteger la misteriosa naturaleza que habita esos bosques.